
Se trata de un proyecto equipado por Alfredo Weber, “al que le encontré una alternativa natural de salida y añadí el pasado otoño algunos bolts más”. Tras esperar a marzo a que la vía secara, ayer consiguió encadenarla. “No ha sido fácil, ha sido una dura lucha...¡pero de eso se trata la escalada de dificultad!”.
Cree que, posiblemente, sea la vía más difícil de Arco en este momento, pero que, honestamente, “no sé si salta o no la barrera entre el 9b y el 9b+. Se me hace difícil compararla con La Dura Dura, Change o Perfecto Mundo. Sólo sé que es más dura que Erebor, que escalé hace unos pocos meses”. Recordemos que Erebor, de momento, está cotada como 9b/+.
Habrá que esperar a próximas repeticiones. Por cercanía, es probable que Stefano Ghisolfi, en un momento de forma envidable, la pruebe próximamente. En cualquier caso, una vía que entra directamente en el grupo de las más difíciles del mundo.