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17 de Julio de 2000

Rescate en los Andes

Por Arancha Vega Rubio - 

Rescate en los Andes

 

Fernando Caballero.
Ex-Presidente de la Federación Peruana de Andinismo y Deportes de Invierno
Colaborador especial barrabes.com

A la hora de preparar un viaje o iniciar una ascensión o escalada normalmente nos viene a la mente una invasión de pensamientos y sentimientos muchas veces relacionados con la majestuosidad del entorno natural que nos rodea y a esas ganas de vivir la vida como si cada aliento que aspirásemos fuera definitivamente el ultimo.

Por el contrario, es poco probable que a alguno de nosotros se nos ocurra iniciar nuestro itinerario si vamos pensando en que aquella noche de luna iremos a engrosar la lista de las lamentables estadísticas de accidentes de montaña.

Pero es cierto que existe un lado oscuro del montañismo con sus estadísticas que de vez en cuando nos ayuda, con cierta eficiencia, a recordar que la seguridad total en la montaña no existe y que algún amigo, conocido o alguna cordada que nos seguía los pasos, puede llegar a necesitar en un momento dado de nuestro auxilio o de una operación de rescate oportuna.

El tema se vuelve de verdad complicado cuando nos dejamos encantar por los desafíos aun ocultos de las maravillosas Cordillera Blanca y Cordillera Huayhuash de los Andes Peruanos, zonas de extrema belleza cuyo moderado aislamiento sumado a los escasos medios de comunicación dificultan la evacuación de un escalador accidentado, complicaciones que muchas veces han generado que la operación de rescate tome varios días y que a su vez esto comprometa la gravedad inicial del accidente.

Por eso es bueno enterarse de que no hace mucho, quien no contara con un seguro adecuado o con los recursos necesarios para pagar por adelantado un rescate podía ir olvidándose de este o en el mejor de los casos verse envuelto en una situación comprometida en la que el perjuicio de la "negociación previa" se reflejaba en la ayuda tardía o en la resignación de recoger un cadáver. Vaya sorpresa la que te llevabas si estabas acostumbrado en Europa a usar el teléfono celular para que te saquen de circunstancias delicadas.

Con esto no pretendo desconocer las innumerables veces en que guías y rescatistas demostraron un valor especial comprometiendo su propia integridad en diversas operaciones de rescate a lo largo de las décadas pasadas, pero si busco resaltar con claridad que la reciente utilización de dos helicópteros dedicados por parte de la nueva Unidad de Salvamento de Alta Montaña de la Policía Nacional del Perú son, entre otras, algunas de las buenas razones por las que se ve con optimismo la creación de este novel cuerpo de rescate de alta montaña de la policía peruana.

La Unidad de Salvamento de Alta Montaña (USAM), con sede en la Ciudad de Yungay, está alerta las 24 horas del día y se está pertrechando de equipo técnico y comunicaciones adecuados para la zona, su personal cualificado viene perfeccionándose constantemente con apoyo de instituciones especializadas del extranjero y la ayuda que proporciona la brinda en forma inmediata y desinteresada, sin exigirse un pago previo, seguro, o la garantía de pago por parte de los familiares o la embajada del accidentado.

Esto constituye una innovación en los rescates de alta montaña realizados en Perú aunque no significa que el rescate sea gratis o que de ahora en adelante esté plenamente garantizada la eficacia de los mismos. Hoy, una vez acabada la operación de rescate recién un Patronato discute con el accidentado o con su seguro las posibilidades de cobrar los costos del rescate, trámite posterior que dista mucho de la negociación previa que antes se llevaba a cabo con los familiares del accidentado, con este aún dentro de una profunda grieta. Justamente el cambio importante que se viene dando en el sistema de rescate peruano radica en que la operación de rescate ahora se lleva a cabo de forma inmediata, aún en el supuesto de que el accidentado sufra de insolvencia económica severa.

Nadie negará que un seguro de montaña seguirá siendo recomendable en la medida que le guardemos algún aprecio a nuestras decaídas finanzas, pero es bueno resaltar que nuestra vida no dependerá más de contar con uno.

Por su parte, la Unidad de Salvamento de Alta Montaña de la Policía a su vez emprende esta temporada el desafío de ganarse una buena reputación rescate a rescate y para eso tendrá que sumar progresivamente a su voluntad de ayudar al prójimo, rescates eficientes, años y experiencia en la montaña.

De todas formas por donde se mire hay un avance en la seguridad de las Cordilleras de los Andes Peruanos y esta temporada los escaladores y el turismo de montaña en general contarán en el Perú con alguien que esté pendiente y a la espera de darnos una mano de ayuda oportuna y desinteresada en el supuesto negado que ocurra algo inesperado.

Datos de interés:

Unidad de Salvamento de Alta Montaña (USAM)
Telefonos:051-44-793333/051-44-793327/051-44793291
Telefax:051-44-793292
e-mail:usam@pnp.gob.pe


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O llama al 974 215 497 (Horario: L a V de 9h a 19h)

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